
Hoy se publicaron los resultados de la PSU, sepultando muchos sueños y auspiciando para algunos pocos un futuro de mucho dinero.
Sería un buen instrumento si la brecha entre el sector de mayor ingreso económico y los de menos ingresos no fuera tan abrupta. Claro que , aunque se mantuviera esta brecha (que es lo más probable), seguiría siendo un mal instrumento de medición, pues nuestra educación estatal es de tan mala calidad, que el aplicar esta prueba es un despilfarro de recursos. Sería mejor destinar los cupos de universidad estatal en un 80% a los colegios privados y un 20% al resto y la plata invertida en PSU destinarla a más sobresueldos o dietas parlamentarias (Es una ironía, obviamente).
Por que las cifras que arrojó la PSU de este año son alarmantes (al igual que todos los años anteriores, pero en fin, hablemos de ahora).
"el 43% de los jóvenes cuyas familias tienen un ingreso menor a los 278 mil pesos mensuales, no alcanzaron el puntaje mínimo para postular a la Universidad, el 49 por ciento obtuvo entre los 450 y 600 puntos promedio en las pruebas de Lenguaje y Matemática, y sólo el 7,8% de ellos sacó entre 600 y 700 puntos y menos del uno por ciento por sobre los 700.
En tanto, de los estudiantes cuyos padres ganan entre 300 mil y 800 mil pesos mensuales, sólo un 20 por ciento sacó menos de 450 y casi un 60% de ellos entre 450 y 600 puntos y sólo un 3% sacó por sobre 700 puntos.
En cuanto a los jóvenes de familias que ganan por sobre los 800 mil pesos, los puntajes de los alumnos aumentan considerablemente. El grupo que no alcanza el puntaje de 450 puntos disminuye a un diez por ciento, mientras el 46%, obtiene entre 450 y 600 puntos; el 34% saca entre 600 y 700 puntos, y casi un 10 por ciento de los estudiante obtuvo más de 700.
En cambio los estudiantes de familia ABC1, es decir que su ingreso es mayor al millón y medio de pesos, superan en puntaje a todos los demás grupos con un 16% de postulantes que supera los 700 puntos y un 44 por ciento con un puntaje entre 600 y 700 y sólo un cinco por ciento que sacó menos de 450 puntos. (La Nación)"
Pero sin duda, lo más preocupante de todo este estado de cosas, es el hecho que NUESTRAS AUTORIDADES FOMENTAN ESTE PROBLEMA.
Al Estado y poderes fácticos no les conviene que la ciudadanía se eduque, es mejor tenerlos como gente que desempeñe su labor, sin reclamar ni aspirar a más. En el fondo, como la esclavitud de antaño, pero disfrazada bajo el "liberalismo"
Nuestros jóvenes no tienen ninguna chance de desarrollar un interés científico en los establecimientos estatales. La educación en nuestro país está mal enfocada, apunta a preparar entes que deben producir y acatar todo tal como está. Y si es que algún jóven de colegio estatal sueña con ser físico, biólogo, historiador, filósofo, al momento de rendir la PSU, inevitablemente sucumbirá ante el instrumento de medición y ponderará un puntaje que solo le alcanzará para las listas de espera. O en su defecto, la carrera que más plata le pueda reportar a futuro.
La vocación ya no existe y todo está orientado al gran aparato que constituye el Estado. El problema es que los actores del Estado, seguirán siendo los mismos.... inevitablemente... mientras tanto, la gran mayoría... ¿qué hace?
Al menos nuestros mismos jóvenes quieren cambiar este estado de cosas, pero no ha encontrado la voluntad de las autoridades. Se ha disfrazado esta no-voluntad de mejorar con un Consejo Asesor de Educación, que de Educación tiene lo que Cuba tiene de liberal. ¿Pues alguno de sus integrantes sabe lo que significa el Conocimiento, lo que ha costado construirlo y lo abandonado que está hoy en día? ¿Sabe alguno de ellos que la diferenciación entre "humanista y científico" es uno de los principales problemas que impiden el adecuado desarrollo mental de quien se está educando en ese sistema, por ejemplo?
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